Conejos blancos

Conejos blancos

Pertenecen a la familia de los lepóridos, y su característica más extraordinaria reside en un pelaje blanco puro. Algunas de las razas comprendidas en este grupo, han sido logradas por el hombre a través del cruzamiento genético, y en su mayoría se caracterizan por un tamaño mediano y un carácter afable. A continuación, te mostramos en nuestro portal algunos de los exponentes más populares del Conejo Blanco.

Conejo Blanco de Hobot

Los orígenes de esta raza se remontan al año 1902, cuando la ferviente cunicultora Eugenie Bernhard decidió crear una nueva raza que eliminara las manchas típicas del conejo Mariposa, pero que mantuviese su hermoso pelaje y belleza.

Tras varios intentos fallidos, Eugenie decidió realizar los cruzamientos solamente entre aquellos ejemplares que menos manchas presentaran y los resultados no se hicieron esperar. No obstante, las manchas en los ojos jamás lograron ser removidas, llegando a constituir un rasgo típico en el conejo Blanco de Hotot.

Veinte años después, la raza fue oficialmente reconocida, adoptando el nombre de la ciudad natal de Bernhard, Hotot-en-Auge, al norte de la nación francesa. Luego se esparcieron alrededor del mundo, donde alcanzaron gran popularidad en el continente americano. Sin embargo, al día de hoy, sólo unos pocos criadores mantienen la raza alejada de la total extinción.

Las cualidades de este conejito, le hacen muy cotizado en varios aspectos por su belleza y su carne. Se trata de una especie pequeña, que no sobrepasa los tres kilogramos y medio de peso, con orejas poco pronunciadas, de 11 a 12 cm de longitud, y una banda negra característica de tres milímetros alrededor de sus ojos. Generalmente, y bajo condiciones adecuadas, el conejo Hotot es capaz de vivir entre 13 y 15 años de edad.

Su parentesco directo con el conejo Mariposa, le hacen portador de un pelaje tupido y sedoso de poca longitud. En cuanto a su color enteramente blanco, le otorga un atractivo que combina a la perfección con sus pronunciados ojos negros. Su gran apetito, es otra de sus características más notables, al igual que sus cortas extremidades, y sus uñas incoloras.

Conejos de Nueva Zelanda

Contrario a lo que muchas personas puedan deducir por su nombre, el conejo neozelandés, es oriundo de Norteamérica, y surgió a comienzos del siglo pasado. Su gran tamaño y el nivel de fertilidad tan alto que posee, lo convierten en una raza idónea para los criadores, además de ser utilizado en pruebas clínicas y de laboratorio. A su vez, también se emplea como animal doméstico por muchas personas alrededor del mundo.

Llegan a pesar hasta seis kilos en promedio, y son característicos el color rosado de sus ojos y la diferencia de tamaño de sus patas traseras con respecto a las delanteras. Las variedades de color que podemos encontrar en su pelaje atraviesan diferentes tonalidades desde el blanco hasta el rojo, incluyendo el azul y el negro. Por lo general, son de carácter dócil y amigable.

No existen grandes diferencias en cuanto a la alimentación del conejo de Nueva Zelanda con respecto a otros ejemplares. Para la cría, los expertos recomiendan entre 120 y 300 gramos de comida al día, siendo indispensable además disponer de abundante agua, pues consumen cerca de un litro diariamente. El heno es el ingrediente predominante en su dieta.

En cuanto a sus hábitos reproductivos, resulta asombrosa la rapidez con que la hembra queda nuevamente disponible para la gestación luego de dar a luz, ya que tan solo necesitará de tres días posteriores al parto para volver a quedar embarazada. Luego del proceso de apareamiento, transcurrirá un mes hasta ver las crías, quienes nacerán desprovistas de pelo y completamente dependientes de su madre. Habitualmente, las camadas se componen de seis a doce crías.

Conejo Blanco de Florida

Tras un minucioso cruce entre un Polonés y un conejo neozelandés, surgió esta raza del sur de los Estados Unidos cuyos comienzos fueron específicamente para producción de carne y pruebas de laboratorio. A pesar de ello, la belleza de estos ejemplares de pelaje enteramente blanco y ojos rojos, terminó por hacerles ganar un puesto entre las competiciones y ferias de exhibición, llegando a ganar el respeto y la admiración de varios criadores.

Su versatilidad ha sido puesta a prueba en diferentes climas y escenarios. Tanto así, que muchos le catalogan como una raza “multipropósito”, siendo ideal en la alimentación de pequeñas y medianas familias por su carne suave y su facilidad para la cría. Además, desde su aparición en 1967, ha sido merecedor del máximo galardón en tres ocasiones por parte de la Asociación Americana de Razas de Conejos (ARBA).

En cuanto a sus características físicas, el Conejo Blanco de Florida no se considera una raza gigante, sino de tamaño mediano. Su cuerpo redondeado y grueso, está cubierto por una capa de pelo blanco relativamente corto. Posee un carácter dócil, y como todos los conejos, sus habilidades reproductivas son impresionantes. En estado adulto no sobrepasa los 3 kilogramos de peso.

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